¿Qué criterios pueden determinar la calidad educativa de tu Ambiente Virtual de Aprendizaje?

 Introducción

Los Ambientes de Aprendizaje Virtual, son espacios basados en Tecnologías de la Información y la Comunicación accesibles mediante la conexión a internet. Su principal función es proveer de las herramientas y recursos necesarios para llevar a cabo un proceso de enseñanza-aprendizaje eficaz, efectivo y pertinente. Está claro que los métodos y estrategias educativos mediados por estos entornos debe ser adecuada a esta modalidad, por lo que surge la pregunta: cómo medir la calidad educativa en estos Ambientes Virtuales de Aprendizaje. A continuación, propongo algunos factores que pueden ayudar a encontrar una respuesta.



¿Qué es calidad educativa?

Hablar de calidad educativa es abordar un tema complejo, y difícil de definir (Rodríguez, 2013, p. 16), pues esto implica establecer primero que se entiende por “educación” y que por “calidad”, es decir, medir la calidad entraña que se conoce cuál debiera ser la condición final. El mismo autor, Sebastián Rodríguez (2013, p. 17), señala que “toda definición de calidad de la educación será poco precisa debido a las múltiples acepciones de esta (calidad en el acceso, en el producto, en la consecución de metas, en la adecuación de las acciones a un fin, en la eficiencia, etc.)”.

“toda definición de calidad de la educación será poco precisa debido a las múltiples acepciones de esta (calidad en el acceso, en el producto, en la consecución de metas, en la adecuación de las acciones a un fin, en la eficiencia, etc.)”.

Así, para el cometido que me propongo en esta entrada, asumiré la definición propuesta por Esteban Sánchez (agosto 2021) “la calidad es un proceso continuo y creciente que no puede obtenerse por completo y ocurre en un tiempo definido como si fuera un lugar de llegada”. Además, debo agregar que la propuesta que presento es desde la perspectiva los objetivos del aprendizaje, es decir, los factores propuestos para evaluar la calidad educativa de un Ambiente Virtual de Aprendizaje han sido determinados a partir del supuesto de que un AVA debe servir a objetivos específicos de la educación y acorde a un modelo educativo determinado.

En otras palabras, el AVA y sus características deben responder a objetivos determinados con anticipación en el modelo educativo de la institución que lo implementa. Desde esta perspectiva la calidad educativa de un AVA podrá ser medida en función de las facilidades que ofrece para alcanzar dichos objetivos.



De acuerdo con Sánchez (agosto 2021), existen cinco niveles en los que se puede analizar un AVA en términos de calidad:

  •  Institucional
  •  Político administrativo.
  •  Curricular.
  •  Didáctico.
  •  Aplicación.

Los criterios que compartiré corresponden a elementos relacionados con el nivel didáctico.

7 criterios para la calidad educativa de un AVA.

  1.  Objetivos educativos claros y modelo educativo adecuado a modalidad virtual. Para que un AVA pueda contribuir adecuadamente al proceso de aprendizaje, debe ser construido a partir de los objetivos propios del modelo educativo, y no viceversa; debemos recordar que este es una herramienta y no un fin en sí mismo. Además, se deben hacer las adecuaciones necesarias al modelo educativo para su implementación en modalidad virtual, ya sea si se trata de E-learning, B-learning, o U-learning, recordemos que un AVA no puede reproducir la realidad de un aula física.
  2.  Adecuado a la disciplina académica. En consecuencia, con el criterio anterior, un AVA de calidad, debe tomar en cuenta el área disciplinar a la que estará orientado el proceso educativo, por ejemplo, una disciplina con un alto contenido práctico como lo es educación o ciencias médicas demandará recursos distintos que un área más teórica como las matemáticas, por ejemplo.
  3.  Intuitivo y con una organización de contenidos clara. La plataforma debe estar organizada de tal forma que los usuarios puedan aprender a manejarla en poco tiempo y concentrarse más en el proceso de enseñanza-aprendizaje que en el manejo de la plataforma.
  4.  Variedad de recursos y herramientas. Un AVA de calidad debe admitir una variedad de recursos y herramientas en distintos formatos, audio, texto, imágenes, vídeos, o bien permitir que puedan integrar herramientas externas para ampliar sus posibilidades.
  5.  Capacidad para trabajar offline. Personalmente considero que uno de los criterios necesarios para mejorar la calidad del AVA y darle una característica de mayor inclusividad, es permitir que los usuarios puedan trabajar sin conexión, especialmente en nuestro país donde la cobertura de internet no es suficiente o bien es de baja calidad. Así el usuario podría descargar el material para su estudio y análisis y no estar obligado a permanecer conectado para el trabajo educativo.
  6.  Permitir la comunicación fluida, sincrónica, asincrónica y la interacción entre los usuarios. Dado que los usuarios no coincidirán en un espacio físico, se debe estimular de forma intencional la interacción entre los usuarios, para ello el AVA debe contar con herramientas de comunicación sincrónica y asincrónica, para ello son útiles los foros, las herramientas de mensajería y las videoconferencias.
  7.  Accesibilidad. A fin de que el proceso de enseñanza-aprendizaje no se ve entorpecido por la variedad de dispositivos y sistemas operativos que los usuarios utilizan, el AVA de calidad debe estar disponible para su acceso desde cualquiera de ellos, de hecho, la mayoría de los usuarios de internet lo hacen desde dispositivos móviles, en particular desde sus teléfonos, por lo que el AVA debe adecuar su contenido para ser visualizado desde pantallas pequeñas sin que ello interrumpa su correcto funcionamiento.

Conclusión

La contingencia por la pandemia Covid-19, ha creado la necesidad de que las escuelas y universidades cuenten con una plataforma para el manejo de su comunidad educativa. Esto ha sido beneficioso para impulsar la educación en línea, sin embargo, lo que muchos ignoran es que no es lo mismo un modelo educativo con sus propios objetivos y estrategias para modalidad presencial que un modelo educativo para modalidad virtual.

Por otro lado, un AVA determinado que sea útil para una escuela puede que no sea adecuado para otra, o al menos no bajo la misma configuración, incluso se debe tomar en cuenta el nivel educativo, por ejemplo, no son las mismas actividades, competencias y capacidad de aprendizaje de un universitario que un alumno de primaria.

En general el cumplimiento de estos criterios mínimos garantizará que cualquier institución que pretende implementar un Ambiente Virtual de Aprendizaje, ya se en modalidad e-learning, b-learning, o u-learning, lo haga con calidad contribuyendo a una experiencia enriquecedora para sus usuarios y lograr los objetivos del modelo educativo que ofrece.


Referencias

Romero, D. (7 marzo 2020). Descubre cómo funcionan los Ambientes Virtuales de Aprendizaje (AVA) y que aportan a la educación. [Mensaje en blog]. Rockcontent. Recuperado el 2 de febrero 2022, de: https://rockcontent.com/es/blog/ambientes-virtuales-de-aprendizaje/

Santos, B. (4 de julio 2018). 9 características principales del ambiente virtual de aprendizaje. [Mensaje en blog]. Hotmar/Blog. Recuperado el 2 de febrero de 2022, de: https://blog.hotmart.com/es/ambiente-virtual-de-aprendizaje/

Ignite Online (s.f.). Entornos virtuales de aprendizaje y su aportación en el aula. [Mensaje en Blog]. Ignite Online. Recuperado el 2 de febrero de 2022, de: https://igniteonline.la/entornos-virtuales-de-aprendizaje-y-su-aportacion-en-el-aula/?unapproved=874&moderation-hash=734a7c16cefd96d79898b7020ed02a6c#comment-874

Sánchez, E. (agosto 2021). Lección 10: La calidad en la educación a distancia.[Material de clase].Tecnología aplicada a la educación. Universidad Virtual del Estado de Guanajuato UVEG. Recuperado el 2 de febrero 2022.

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